viernes, 11 de noviembre de 2011

"San wiches" de otro mundo

Parece que últimamente la cosa va del buen comer en sitios originales. Hace tiempo ya os hablé brevemente de San Wich, un ríquisimo y mini restaurante y que descubrí gracias a una amiga. Así que como es viernes, llega el fin de semana y hay que hacer planes, os voy a hablar un poco más en profundidad de el aprovechando que he tenido que escribir un árticulo recientemente sobre el mismo.

Madrid es un pequeño trozo de mundo, que recoge un poco de todos los rincones del universo. Sin salir del centro uno puede viajar a horizontes lejanos para degustar y saborear todo tipo de platos internacionales. 

Y con toda esta variedad, seguro que a más de uno nunca se le ha ocurrido probar la comida chilena, eso es porque no conocen San Wich, un espacio en el que el protagonista es el sandwich chileno, pero en el que también se pueden degustar unas buenísimas hamburguesas, empanadas o perritos.
San Wich es un pequeño local ubicado en la céntrica calle Hortaleza que abrió sus puertas cuando dos hermanos publicistas,  y como no, chilenos, se encontraron con que en Madrid no podían disfrutar de unos buenos sandwiches como los de su país.  Así que se emprendieron a la aventura y en 2010 nació San Wich. 
Con tan solo un año y poco de vida San Wich ya se está posicionando como uno de los locales imprescindibles en el barrio de Chueca. Ya no solo acuden chilenos nostálgicos sino que hay cabida para todas las nacionalidades que llegan con un mismo objetivo. Aquí todo está cuidado, el pan, los ingredientes y hasta la presentación.
De todos sus platos lo mejor quizá el "Ave Palta", una mezcla de pan de miga, pasta de pechuga de pollo, aguacate y mayonesa. Pero por si el sandwich no es lo tuyo, también puedes decidirte por una hamburguesa, como la de "Como Cabra", una explosión de sabor con ternera, pesto de tomates secos, queso de cabra, berenjena a la plancha y rúcula. 
Y para acompañar a todos estos bocados, sus dueños preparan uno de los mejores Pisco Sour. Y se preguntaran algunos…¿qué es un Pisco Sour? Pues ni más ni menos que un coktail de pisco y zumo de limón que se bebe en Chile, pero sobretodo en Perú. 
Si todavía te lo estás pensando, aún tienes que saber que sus precios están al alcance de cualquiera, y casi todos los platos no suben de los 8 euros. Si ya te has convencido lo puedes visitar en la calle Hortaleza 78.
San Wich es el arte de combinar, sabor y tradición con un diseño transgresor y moderno que recuerda en cierta medida a esos espacios neoyorquinos en los que puedes comer de pie junto a una buena cerveza, o puedes pedir la comida para llevar.
Moderno, cosmopolita y muy económico. Así es San Wich, Chile al alcance de todos.

http://www.san-wish.com/


martes, 1 de noviembre de 2011

Junk Club, clandestinidad y extravagancia vintage


Hay rincones, lugares escondidos en cualquier punto de una gran ciudad que es imprescindible descubrir, pero sobre todo disfrutar.
Hacía tiempo que tenía en mente visitar uno de esos sitios, en este caso un espacio reservado para el paladar y la nostalgia. Y como para mi ya no podía ser sorpresa de verdad me llevé a mi acompañante. Tal y como le iba comentando a el os diré que este es un lugar que está dentro de otro lugar, y al que para acceder hay que bajar unas escaleras hasta llegar a un sótano. 
Por casualidades, cuando llegamos nos encontramos que el primer restaurante al que teníamos que entrar estaba en obras, allí había un señor sentado entre los escombros que nos dijo por donde teníamos que ir, por lo que todavía hacía más auténtica nuestra llegada al sitio. 
Llegamos a una puerta antigua, con anterioridad nos habían enviado una contraseña al móvil que tendríamos que decir (previa reserva) tras llamar al timbre. Un camarero vestido con un uniforme muy acorde con el decorado nos recibió... ya estábamos en Junk Club y el misterio se desvelaba.
Un restaurante con muebles retro de ensueño y con un ambiente entre ecléctico y cálido. Hasta la vajilla es auténtica. La carta, los platos divertidos y originales, todo tiene una esencia personal, de otra época que te atrapa. 
Mi próxima visita será obligada y espero que la vuestra también.







Junk Club:
Costanilla San Andrés, 12
Madrid - 
671 541 822