lunes, 5 de septiembre de 2011

En busca de la oportunidad


He estado muy perdida de L' Ingénuité, pero a partir de ahora y con el inicio de "mi curso particular" pretendo escribir más a menudo....
Lo de "mi curso particular" es una ironía porque últimamente no estoy pasando lo que se dice una buena etapa profesional, y me temo que por el momento lo del nuevo curso para mi después del verano tendrá que esperar...
Hoy no os voy a hablar de música, ni de cine, ni de moda...sino de mí y de las circunstancias, no sólo las mías sino de las de muchos...
Hoy domingo, mientras buceaba por las numerosas ofertas irrisorias del mundo periodístico, he anhelado de una manera exagerada mis tiempos universitarios... aquellos en los que adoraba mi profesión, en los que soñaba con que al cabo de los años me despertaría cada mañana en una redacción al pie de la noticia. 
Y sí... han pasado los años y me he despertado en una redacción, en varias, diferentes... pero siempre cortas y efímeras. Y ahora al cabo del tiempo aún sigo esperando ese sitio que me corresponde en alguna redacción, pero sin encontrarlo.
Nosotros, mi generación no lo hemos tenido fácil, es la era del joven pre-"parado", la época del joven que todo lo sabe porque se ha formado hasta la saciedad, la época de la no oportunidad, de sueldos que dan la risa, la era de vivir de tus padres, de conformarte con " lo que sea, bajo las condiciones que sea" con tal de seguir alimentándote profesionalmente, y lo que no es poco...con tal de poder sobrevivir.
Hace poco en una entrevista me preguntaron que si me compremetería con la empresa una vez contratada, que si no iba a ser la típica que va de aquí para allá cuando me llamaran de un sitio en el que me ofrecieran mejor condiciones, que querían gente comprometida... y desde aquí quiero decirles, que no señores, nosotros los jóvenes periodistas no somos veletas por gusto, somos veletas porque no tenemos otra opción, porque la mayoría trabajamos con contratos que tienen los días contados, sueldos ridículos, horas interminables...y después de todo esto... ¿qué queda? A veces la incertidumbre, a veces la decepción y casi siempre la sensación de que queda un largo camino lleno de imprevistos para llegar a la meta.
Así que no, no somos veletas por gusto, a la mayoría no nos han dejado desarrollarnos, proseguir, avanzar, porque cuando estábamos inmersos en algo, alguien ha llegado para pararlo todo, por un motivo o por otro.
Y entre tanta palabra no se si he llegado a explicarme, pero no me importa. Solo he querido permitirme el lujo de desahogarme en mi pequeño blog, ese que sí me deja escribir, el que me deja seguir siendo periodista. Pero sobretodo mandar ánimos a todos mis compañeros periodistas que están en la búsqueda de su lugar, y a los que no son periodistas, a la infinidad de los que se sienten perdidos....
En definitiva, nosotros, mi generación, lo único que queremos es que alguien nos de una oportunidad, y que al mismo tiempo ese alguien recuerde que es quien es,  y está donde está porque una vez se la dieron a él.


1 comentario:

luchyluch dijo...

Reflejo es lo q he sentido leyéndote. Gracias.