lunes, 4 de diciembre de 2017

Breve guía para viajar a Creta: la isla del mar azul.


Ahora que el frío ha llegado para quedarse, y que el año nuevo asoma la cabeza, quiero volver a viajar con mi mente a la Isla del Mar Azul, porque sí, si tuviera que ponerle un nombre sería sin duda la isla del mar azul. Nunca antes había visto un agua de un color tan azul intenso, ni un sol tan brillante. Hablo de Creta, un pequeño paraíso escondido en el mundo. Aún hoy, Creta tiene la suerte de ser uno de los lugares de turismo moderado, al menos a finales de septiembre, fecha en la que yo estuve, y que sin duda es perfecta para viajar a la isla.

Hace ya unos meses aterrizaba de vuelta a la rutina dejando atrás la que fuera mi casa por más de 10 días. No fue fácil dejar atrás su color blanquiazul, las bohemias y románticas calles de Chania, la tranquilidad de sus playas y su maravillosa comida.

Y es que no se puede sintetizar en unas pocas líneas la magia de Creta, su gastronomía, sus pueblos y sus playas podrían dar para mucho pero no me quiero extender. Resumiré en esta breve guía lo esencial para conocer lo mejor posible Creta. 

PUEBLOS:

CHANIA



Comencemos un viaje por mi memoria para llegar a la primera parada obligatoria: Chania, La Canea,  Τα Χανιά en griego... infinitos nombres para una isla infinita. Chania  es ese lugar mágico al que quisiera volver. Con carácter, bohemia, romántica... esta pequeña ciudad cretense es "la Venecia del Este", con un puerto lleno de vida, y con encantadoras calles, en las que si bien es cierto abundan sin espacio las tiendas de souvenirs, mantienen la esencia y el embrujo que se siente en cada rincón.



Chania es paz y gastronomía. Si hay algo de lo que disfruté durante mis días allí fue de la comida; dacos, moussaka, dolmadakia... placeres culinarios que deberían ser obligatorios al menos una vez al año. Lo cierto es que en Chania hay pocos lugares donde no se coma bien, pero nunca está de más reseñar aquellos que merecen ser visitados sí o sí.

Uno de ellos se llama Corinna Star, probablemente para mí, este sitio está en el top de restaurantes imprescindibles de Chania. Se encuentra en la zona de la playa de Kalamaki a las afueras del caso histórico, y forma parte de una hotel. La clave de este lugar es reservar la última mesa de su plataforma de madera para cenar literalmente encima del agua disfrutando de un atardecer mágico. 



Tavern StrataUbicado en medio de una de esas calles idílicas de Chania, entre casitas antiguas, piedra y plantas. Auténtico y acogedor, es de esos sitios a los que no te importaría repetir.

Tholos: Otro de esos restaurantes con encanto donde se puede degustar comida típica, pero merece la pena pasar una noche en sus alturas disfrutando de una encantadora velada a la luz de las velas.



RETHYMNO

Desde Chania y a medio camino de Heraklion se encuentra este otro pueblo que presume de tener también un puerto veneciano encantador. Sus antiguas y estrechas calles llenas de paz son un enclave perfecto para dar un paseo al atardecer.



En Creta hay también lugares escondidos, sitios de difícil acceso a los que solo se puede llegar por largas carreteras, llenas de curvas, y en algunos casos, a los que solo se puede acceder mediante barco. Hablo de los pueblos de Loutro y Hora Skafion.

HORA SKAFION



Es el puente para poder llegar a Loutro. Su llegada se vuelve algo complicada, por una carretera de curvas pronunciadas, pero que incluyen a la vez un bello paisaje. Aquí se pueden comprar los tickets del barco para poder viajar a Loutro. Hora Skafion es un pueblo miniatura con casitas blancas que se ve en poco más de media hora. Es la región menos poblada y más salvaje de toda Creta.

LOUTRO



Situado a los pies de las montañas de Skafia, Loutro es un minúsculo pueblo blanco y azul al que solo se puede llegar en barco o mediante un pequeño sendero de unas cuantas horas de duración. Durante mucho tiempo permaneció prácticamente deshabitado, y ahora con el turismo ha revivido. Desde este paraje se pueden visitar recónditas calas cercanas sin apenas gente.


ANCIENT OLIVE



Otra de las cosas que hay que hacer en Creta si la ocasión lo merece, es visitar el olivo más antiguo del mundo, el Olivo de Vouves. Se encuentra localizado en el pueblo de Ano Vouves dentro de la prefectura de Chania. Es imponente, robusto y todavía produce aceitunas hoy en día.

PLAYAS:

Vayamos ahora a disfrutar de la tranquilidad, la belleza, y la paz de algunas de las playas más maravillosas de Creta. Su agua azul y cristalina envuelve los sentidos. Las dos primeras son im-pres-cin-di-bles. Las siguientes son opcionales, pero igualmente encantadoras.

BALOS BEACH



La palabra idílica para describir a Balos y su laguna se queda corta. Es sin duda uno de los lugares más fascinantes que he visitado nunca. Se encuentra en la península de Gramvousa, a unos 57 km al noroeste de Chania, y está considerado Parque Natural.

Para poder acceder a Balos se puede hacer mediante ferry desde Kissamos, o bien en coche desde Chania, cruzando un difícil acceso de tierra, rocas, y en el que encontrarás hasta cabras, para después caminar un rato hasta acceder a la playa. Todo merece la pena con tal de ver desde arriba sus aguas turquesas y cristalinas. Un sueño para la vista que no se te olvidará fácilmente.


ELAFONISI



Arena rosada, aguas turquesas, paz, naturaleza viva. Elafonisi es otra playa fascinante al suroeste de Creta y a unos 80 km de Chania. Al igual que con el acceso a Balos, llegar a Elafonisi puede resultar algo tedioso, pero la belleza de sus aguas te hará olvidar de inmediato el trayecto. Sobran las palabras.



En Creta hay infinitas posibilidades, algunas otras delas playas que visité y que me enamoraron fueron:

Marathi Beach, Stavros Beach y Gerani Beach.



Marathi Beach
Foto: GoChania

Intensa, mágica, bella, bohemia, y sobre todo azul. Así es Creta.



*Todas las fotografías salvo las mencionadas son propiedad de este blog.

lunes, 5 de junio de 2017

#DavidDelfín #forever

Y la vida pasa, así en un suspiro. Un día eres, y al día siguiente ya no. Por mucho que duela, por mucho que no se quiera ver, por mucho que se intente olvidar, la vida pasa. Y a veces pasa rápido, efímera, de puntillas, traicionera sin previo aviso o con poco tiempo de respuesta.


No quiero hablar de su figura, porque para eso ya están todos los medios de comunicación, las revistas y blogs de moda, los perfiles de Instagram.... no quiero resaltar su talento, no quiero ahondar en los pormenores de sus colecciones transgresoras, irrepetibles y únicas. Me gustaría, porque lo merece, pero no lo haré.

Simplemente, quiero dejar por escrito una reflexión, un recuerdo visible de que yo también le admiré.

Aún era un poco niña cuando le conocí, oía su nombre por aquí y por allá como una futura promesa de la moda, de esa disciplina que me fascinaba desde siempre, pero de la que empezaba a tomar consciencia solo por aquel entonces. Era la época en la que él se intentaba hacer un hueco en las pasarelas, y yo estaba en la Universidad, era ingenua y con mil ilusiones, joven, y al igual que él llena de energía.

Recuerdo también la imagen de su colección más mediática, la que le puso en boca de todos. Mujeres con la cabeza tapada, semi-desnudas con cuerdas en el cuello. Aquello escandalizó, fue una aberración para otros tantos, pero a él le sirvió para exponer su nombre en los círculos de la moda. Ya apuntaba alto.

Me generaba simpatía, me caía bien aún sin conocerle personalmente. Me parecía auténtico, personal, tenía un sello innato que pocos consiguen alcanzar. Tenía talento, sensibilidad, delicadeza y parecía tener a simple vista, valores. Amistad, amor, lealtad, pasión por la vida...



Vogue recopila en uno de sus artículos algunas de sus frases:

"La moda es cultura, no todo es arte pero igual que no toda la pintura es arte. Hay muchos artistas que utilizan el soporte de la moda y hay algunos diseñadores que considero artistas. La producción también existe en el arte y la funcionalidad es imprescindible. A lo mejor necesitamos tiempo para asimilar que la moda es cultura. Como pasó con la fotografía, ahora se considera arte pero hace años era algo más documental, es reciente".


“No busco la provocación” “Más que provocar, me gusta emocionar. Crear imágenes abiertas a interpretaciones. Ya lo decía Bourgeois, lo importante son las ideas y las emociones. Todo lo que nos agite nos hace sentirnos más vivos e intensos”.

La vida nos emociona a veces, pero también nos agita, y de qué forma. Un día te acuestas y al día siguiente ya no estás, así de simple, así de complicado, así de real.

Y a mí, que soy frágil, cada día me afecta más estar de paso. Construir para deconstruir, crear para ser inmortal, solo así se vive eternamente. Y él lo hizo.

Admiro tu valentía, y pienso en tus allegados. Me acuerdo de los míos que se fueron, y pienso que se encontrarán contigo. Me consuela saber que en algún lugar volveremos a vernos los de aquí abajo.

David, me gusta ese nombre. Me gustan los delfines.

#DavidDelfín, ya eres eterno.


lunes, 27 de marzo de 2017

Nymphalice de Laura Escribano!

Hace tiempo que sigo a Laura Escribano en Instagram, su delicado trabajo con telas antiguas me ha querido llevar a saber algo más, yo, que soy una fanática de todo lo antiguo, no podía dejar de indagar, y saber que se esconde en su atelier donde realizan a mano y a medida vestidos que respiran otras épocas.

Nymphalice hace referencia a un tipo de mariposa, y al proceso de dicha transformación. Ese es el nombre que han querido escoger para esta editorial que refleja la transición del despertar de la novia, desde la delicadeza y la inocencia hsta la determinación y la seguridad del momento de ese día tan especial. 

Belleza para los sentidos. 
























NYMPHALICE from Aleksandra Kawalec on Vimeo.

Modelo: Alicia Cao
Fotografía: Noe Guimaré
Fashion Film: Aleks Kawallec
Decoración y dirección de arte: María Pérez Zamorano
Headdresses by Olga Vallecillos based in Paris, and by Gala & Vega, artist from Madrid.
Muah: Pilar de la Torre
Zapatos: Clara Rosón 
Ilustración:  Inés Cabra


jueves, 12 de enero de 2017

Animales Nocturnos, el brillante regreso de Tom Ford!

El comienzo de un nuevo año se presenta como una nueva oportunidad. Como una oportunidad de rehacer el camino, de llevarlo por donde uno quiere, por donde le hace sentir bien, y en paz, consigo y con sus circunstancias.



En este sentido, algunos de mis propósitos de 2017 son sencillos, usar menos el móvil, leer más e ir más al cine, al menos una o dos veces por mes, y actualizar más mi blog. El propósito del cine decidí llevarlo a cabo el mismo día 1 para ver Animales Nocturnos, el segundo film del diseñador Tom Ford, un hombre misterioso e interesante a partes iguales que siempre ha contado con mi admiración. 

Me sorprendió la pequeña sala donde proyectaron la película, con una pantalla casi diminuta, y en las butacas poca gente, cuatro o cinco personas, que quizás algunas por desconocimiento, y otras por la desconfianza de un modisto hecho director, esperaban al film sin muchas ganas. 

Un comienzo rompedor y excéntrico rompe el hielo en la sala, la película promete. 

No desvelaré mucho porque es una película necesaria, pero a medida que el film avanza la tensión te sobrecoge, y las emociones llegan de forma intensa. Estás en una continua cuerda, avanzando en equilibrio hasta el final.

Tom Ford, el modisto del éxito, el que revitalizó Gucci y siguió con Yves Saint Laurent, se lanza al cine con su segunda película tras haber rodado sin mucha gloria A single man. 
Siete años tardó en encontrar el guión perfecto para hacer su segundo film, hasta que leyó el libro de Austin Wright del mismo nombre. Su lectura le estremeció tanto que decidió llevar la trama al cine, logrando un trabajo minucioso y con una estética impecable de la que Ford ya sabe mucho. 

Susan, una galerista de éxito con una vida acomodada y llena de lujos y excentricismo, pero insatisfecha con sus circunstancias, recibe el manuscrito del primer libro de su ex-marido Edward ( Jake Gyllenhaal), pidiéndole que lo lea. Susan (Amy Adams), llevada quizá por la condición de que a su vida le falta algo, se adentra en la trama que se vuelve convulsa y que le lleva a alterar su mente e incluso su propia vida.

La interpretación de Amy Adams es tan impecable que consigue llevar al espectador a su terreno y formar parte de su entresijo mental.

Y pese a quien le pese, Ford, logra hacer algo magistral, mantiene al espectador en un vilo constante, le hace reflexionar, le hace emocionarse, y sobre todo le hace pensar en aquello que pudo ser. Con un final abierto a diferentes interpretaciones, angustioso e inquietante, Ford demuestra que su film es tan brillante como inteligente. 






 

Ficha técnica

Estados Unidos, 2016. Título original: Nocturnal Animals. Director: Tom Ford. Guion: Tom Ford (Novela: Austin Wright). Duración: 115 minutos. Fotografía: Seamus McGarvey. Música: Abel Korzeniowski. Productora: Focus Features / Universal Pictures. Edición: Joan Sobel. Diseño de vestuario: Arianne Phillips. Diseño de producción: Shane Valentino. Intérpretes: Amy Adams, Jake Gyllenhaal, Armie Hammer, Aaron Taylor-Johnson, Michael Shannon, Isla Fisher, Kristin Bauer van Straten, Karl Glusman, Ellie Bamber, Toni French, Amanda Fields, Karli Karissa, Carson Nicely, Lee Benton, Imogen Waterhouse. Presentación oficial: Festival de Venecia 2016

2016: Globos de Oro: Mejor actor sec. (Taylor-Johnson). Nom. mejor director y guión
2016: Premios BAFTA: 9 nominaciones, incluyendo Mejor director
2016: Festival de Venecia: Gran Premio del Jurado
2016: Critics Choice Awards: Nom. actor sec. (Shannon), guión adap. y fotografía
2016: Satellite Awards: 3 nominaciones incluyendo mejor película y director
2016: Sindicato de Guionistas (WGA): Nominada a Mejor guión adaptado